A diferencia de los vinos, no existe una regla estricta en cuanto a qué cerveza maridar con qué comida. Sin embargo, hay algunas reglas básicas que se deben tener en cuenta para lograr una combinación perfecta.
Primero, es importante prestar atención a las cervezas y alimentos que disfrutas. El amargor fresco de una pale ale puede reducir la audacia de una hamburguesa a la parrilla, mientras que la sedosidad ahumada de una stout fuerte puede equilibrar el sabor cremoso del salmón ahumado. La clave está en enfoque y sentido común.
Para aquellos que buscan adentrarse en este mundo, las siguientes pautas pueden ayudar a encontrar excelentes maridajes de cerveza y comida. Tres principios básicos deben ser considerados:
- Emparejar la intensidad con la intensidad. Los alimentos con mucho sabor requieren cervezas asertivas y los platos delicados funcionan mejor con cervezas delicadas.
- Encuentra armonías. Las combinaciones funcionan mejor cuando comparten algunos elementos de sabor o aroma en común.
- Considera los elementos de contraste. Dulzor, amargor, carbonatación, calor (especia) y riqueza: ciertas cualidades de la comida y la cerveza interactúan entre sí de maneras específicas y predecibles.
A medida que practiques, desarrollarás tu propio repertorio de maridajes sin fallas para asombrar y maravillar a tus amigos. ¡No te preocupes por encontrar la perfección, disfruta del proceso y comparte con aquellos que te rodean!
TIPS DE MARIDAJE
- Mira a las cocinas clásicas. Las cocinas de los países que beben cerveza ofrecen muchas combinaciones excelentes de cerveza y comida. La cerveza y el queso de la misma región o incluso el mismo monasterio pueden ser una elección obvia, como lo es la salchicha con lager pálida, pero ¿quién hubiera pensado en poner una stout junto con las ostras? Las combinaciones clásicas son probadas y verdaderas y son un gran punto de partida para una mayor exploración. Los belgas tienen una obsesión casi total con la cerveza y la comida y una cuisine de la bière altamente evolucionada. Aprender cómo hacen las cosas te dará muchas ideas para los maridajes.
- Haz uso de patrones familiares. Las combinaciones de sabores en ciertos platos son tan familiares para la mayoría de las personas que constituyen un terreno común sobre el cual construir. Si puedes recrear o incluso evocar estos maridajes de sabores reconocibles en el nuevo y diferente contexto de la cerveza, estás a medio camino de la aceptación.
- La práctica hace la perfección. No todos los maridajes funcionan como se esperaba, y esto puede ser divertido si puede apreciar lo inesperado. Si no es tan bueno, anótalo y continúa. Desarrolla las cosas que funcionan y sigue buscando esas combinaciones mágicas.
- Considera la estacionalidad. Ve más liviano en el verano y más pesado en el invierno; las cervezas y los alimentos de una temporada dada se maridan muy naturalmente y se adaptan al estado de ánimo.
- Contrasta y complementa. Todas las combinaciones de cerveza y comida deben incluir ambos principios. Algunos maridajes serán más dependientes de los contrastes, otros en sabores complementarios, pero todos deberían buscar algún tipo de equilibrio. Una bock cremoso contra el sabor salado del jamón, una IPA con pastel de zanahoria, o una ale pale ale fresca con un filete, todos trabajan principalmente en el contraste. La tabla muestra los elementos de contraste importantes. Pero incluso con contrastes, es importante que la cerveza y la comida tengan una intensidad algo similar o una abrumará a la otra.
- En caso de duda, elige una belga. Si vas a cenar y necesitas una cerveza que sirva para casi cualquier cosa, te sugiero una Dubbel o Tripel de abadía estilo belga. Estas tienen suficiente sustancia para resistir casi cualquier cosa, pero no tienen sabores demasiado agresivos de malta o lúpulo que abrumarán a la mayoría de los alimentos. Además, las botellas grandes hacen una buena presentación.
Recuerde, las sugerencias anteriores son solo eso, no reglas absolutas. La gastronomía de cerveza fue fundada en la creatividad y la experimentación. Esperamos que sigas ese espíritu en tu viaje de cerveza y comida.